Construir una identidad de marca desde cero para posicionar una nueva empresa en el mercado inmobiliario rural con un enfoque distinto a la extrema formalidad del sector.
Así debíamos crear una identidad capaz de transmitir profesionalismo, confianza y visión, sin caer en los típicos apellidos del rubro, ni clichés visuales o narrativos que dominan el mundo inmobiliario rural, buscando desarrollar una marca creíble para inversores, un públicos conservador pero a la vez joven y con posibilidad de internacionalización.
Diferenciarse en un sector que suena siempre igual
El mercado inmobiliario rural en Argentina tiene una identidad visual muy particular: apellidos como nombre de marca, estética conservadora, símbolos repetidos y una combinación que rara vez conecta con el mundo digital actual.
Construir una marca nueva bajo esta premisa era un desafío estratégico: ¿cómo crear algo que se vea diferente, suene distinto y transmita confianza al mismo tiempo? ¿Cómo conectar con la tierra y el core del negocio sin recurrir a los símbolos de siempre? ¿Cómo mostrar credibilidad en un proyecto que recién arrancaba?
La respuesta está en empezar por la estrategia: entender el proyecto, conocer al Perfil Ideal del Consumidor (ICP), analizar la competencia, definir el ADN de la empresa y trabajar para que la identidad visual parezca una consecuencia lógica y natural del proceso.
Reuniones estratégicas con el cliente para conocer su visión, objetivo y personalidad.
Análisis profundo del mercado inmobiliario rural: estudio de competidores y referentes del nicho.
Definición del público objetivo y sus características.
Construcción del ADN de marca: su esencia, relato, tono discursivo y personajes.
Acompañamos a los socios en ese proceso: propusimos opciones, diferentes caminos partiendo de conceptos fundamentales del rubro, buscamos empresas con nombres similares a nivel internacionales, evaluamos viabilidad (registro en el INPI y disponibilidad de dominios web) y trabajamos hasta dar con un nombre que tuviera presencia, fuera simple de pronunciar en cualquier idioma y transmitiera conexión con la tierra desde una perspectiva conceptual.
Diseño de imagotipo: el isotipo representa la tierra trabajada a través de la división de hectáreas y líneas de cultivo, contenido en una forma hexagonal que refuerza solidez y estructura. Simple, limpio y con una lectura rápida.
Definición de paleta cromática: azul y mostaza, una combinación que rompe con las convenciones visuales del mercado rural. Buscando transmitir renovación, experiencia y modernidad sin perder la conexión con la tierra.
Tipografía: Figtree como fuente principal, una tipografía sans serif con vértices suavizados que equilibra solidez y accesibilidad, combinada con Roboto para bloques de texto extensos y complementarios.
Desarrollamos un sistema visual completo incluyendo variantes del imagotipo para distintos formatos y contextos, un patrón visual inspirado en el isotipo, pictogramas asociados al mundo inmobiliario y agropecuario, y figuras complementarias con bordes redondeados que dan flexibilidad sin comprometer la coherencia.
Todo documentado en un manual de marca completo para que el equipo de SOILCO pueda aplicar la identidad con criterio en cualquier soporte offline y online de acuerdo a las necesidades del negocio en crecimiento.














